Además, de circo y teatro, en la antigüedad, ir de cañas
y tapas era también parte del ocio romano.
Sus habitantes acudían a las thermopolium y las Cauponae,
negocios del siglo I destinados a la venta de comida y bebidas.
Algunos de estos recintos, ubicados en las casas de Pompeya,
abrían en plena calle y contaban con una encimera surtida de dolias, enormes
recipientes de cerámica en los que se guardaba la comida en venta.
El menú podía incluir empanadas rellenas de salchicha, y
coca de verduras, similares a las empanadas y pizzas actuales
También tenían vinos y dulces, bebidas calientes en invierno
y bebidas frías en verano.
Existieron otros lugares un poco más para la elite.
Las Cuppediae, eran lujosas tiendas que servían comida muy
exquisita a personas adineradas, como mercaderes de alimentos y otros
empresarios.
Los vendedores, al finalizar la jornada, disponían de la
planta alta del lugar para dormir y descansar.
No cabe duda de que estos negocios son el origen de nuestros
bares modernos.

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