No obstante, Juana engañó a todos, vivió como un monje y fue
elegida Papa.
La Papisa, ocultando su sexo, ejerció como Benedicto III entre
los años 855 a 857 y se descubrió cuando dio a luz.
El Vaticano, para
evitar un descalabro similar, creó la figura del Palpati, que se encargaba de tocar
los huevos del Papa y verificar su hombría.
¨Duos habet et bene pendentes” (tiene dos y cuelgan bien)
Era la frase que pronunciaba el Palpati tras comprobar que
los testículos estaban allí.
El sacerdote, para hacer la tarea, metía su mano por un
hueco de la silla especial donde el nuevo Papa estaba sentado exponiendo su
escroto.
La ceremonia está escenificada en un cuadro de Inocencio X,
Papa desde 1644 a 1655.
Sin embargo, la curiosa prueba fue suspendida en 1522, un
siglo antes de la regencia de Inocencio X.
Esta incongruencia cronológica causa duda y confusión.
Además, los clérigos historiadores no han confirmado este
relato.
De ser cierto, los Palpati manosearon el escroto de 114
Papas, durante siete siglos.

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